Las alteraciones de articulación témporo-mandíbulas son la principal causa de dolor no odontógeno en la cara.

El diagnostico adecuado de varios tipos de dolor requieren un manejo multidisciplinar.

 

El dentista debe ser el responsable primario de la coordinación del equipo. En su seguimiento y valoración pueden intervenir neurólogos, fisioterapeutas y unidades de dolor.

 

Algunos síntomas son muy comunes como los chasquidos articulares.