Menopausia

La menopausia también afecta a la salud oral de las mujeres. El descenso de la producción de estrógenos durante esta etapa de la vida de la mujer puede provocar atrofia y sequedad de las mucosas, entre ellas, las de la cavidad oral. A nivel de la encía esto se traduce en una mayor fragilidad de los epitelios frente a traumatismos, y una respuesta a la irritación por placa bacteriana menos eficiente. Además, esta sequedad de boca es causa de recidiva de caries tratadas y de formación de nuevas caries en las raíces de los dientes.

Entre los problemas dentales más comunes asociados a la aparición de la menopausia están la gingivitis descamativa, el síndrome de la boca ardiente y la xerostomía. La inflamación por placa puede derivar, con mayor facilidad, en ulceración, lo que crea un círculo vicioso, al dificultar el dolor consiguiente el arrastre mecánico de las bacterias. En definitiva, una gingivitis sobre una encía atrófica es un reto para el profesional, dentista o higienista dental, ya que se han de remover los depósitos de cálculos y toxinas de las superficies dentales y mantenerlos libres de bacterias en un 80%.
Por todo ello, hay que poner el acento en la salud dental, con un cepillado riguroso, la utilización de hilo dental y el uso de enjuagues bucales. Asimismo, se recomienda a las mujeres tomar líquidos, ya sea en forma de agua o frutas, hasta alcanzar en torno a los dos litros diarios como mínimo para hidratar la boca de manera correcta. Dado que las glándulas salivares también se atrofian, para que produzcan más saliva se pueden utilizar medicamentos o caramelos y chicles sin azúcar.